Limpieza y desinfección, ¿es lo mismo?

Los términos de limpieza, desinfección y esterilización se utilizan en ocasiones de manera indistinta, pero en realidad representan, procesos distintos. Comprender sus diferencias es clave para mantener un entorno seguro y saludable. En este artículo, exploraremos estos conceptos y cómo seleccionar los productos adecuados para cada tarea.

Gema F.B
Actualizado: 03/05/2023 522
Limpieza y desinfección, ¿es lo mismo?
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Diferencias entre limpieza, desinfección y esterilización

La limpieza es el proceso de eliminar la suciedad y la materia orgánica visible de las superficies mediante el uso de detergentes.

Por otro lado, la desinfección es el proceso de destruir microorganismos patógenos, como bacterias, virus y hongos, usando productos químicos específicos.

Finalmente, la esterilización nos permite acabar con los microorganismos vivos en una superficie, logrando un nivel de limpieza mucho más profundo.

¿Por qué es tan importante acabar con la materia orgánica antes de desinfectar?

La materia orgánica puede actuar como una barrera que protege a los microorganismos de la acción de los desinfectantes, inactivando la acción de cualquier desinfectante que apliquemos. Por tanto, eliminar la suciedad y la materia orgánica antes de desinfectar es fundamental para garantizar que los desinfectantes puedan actuar de manera efectiva sobre las superficies.

¿Para qué sirve la esterilización?

La esterilización es un proceso esencial en entornos que requieren un alto nivel de higiene, como hospitales, laboratorios y la industria alimentaria. En estos casos, es fundamental eliminar cualquier riesgo de contaminación para garantizar la seguridad de las personas y los productos a manipular.

Características del desinfectante ideal

Un desinfectante ideal debe ser eficaz contra una amplia gama de microorganismos, seguro para su empleo en diferentes superficies y fácil de aplicar, además de garantizar una desinfección adecuada, debe respetar el tiempo de contacto. Es decir, un periodo mínimo en el que el producto deberá permanecer húmedo sobre la superficie.

Principales desinfectantes

Los desinfectantes más comunes incluyen el alcohol, el cloro, los compuestos de amonio cuaternario y el peróxido de hidrógeno. Cada uno de estos desinfectantes tiene sus particularidades, y su elección surge de las necesidades específicas de cada situación y de las superficies a tratar.

Estos son los tipos de desinfectantes. Cada uno cuenta con unas propiedades y características distintas:

Amonios cuaternarios: Es una combinación de las propiedades antimicrobianas de las sales cuaternarias de amonio con fenoles, que son potentes bactericidas orgánicos. Su gran peculariadidad se basa en su desinfección residual, acutuando de manera prolongada hasta 48 horas después de la tarea de limpieza.

Es conveniente usar amonios cuaternarios en áreas donde se requiere una desinfección de larga duración, como en hospitales, instalaciones de cuidado de ancianos o guarderías. Por ejemplo, podrían aplicarse en superficies de alto contacto como pasamanos, picaportes o mesas para mantener un ambiente desinfectado durante un período prolongado.

Cloro activo: Es un derivado del cloro de amplio espectro de acción, incluyendo actividad bactericida, fungicida y virucida. Por todo ello, es común encontrarlo en productos de limpieza y desinfección.

El cloro activo es especialmente útil para desinfectar áreas con alto riesgo de contaminación biológica, como baños, cocinas y áreas de manipulación de alimentos. Por ejemplo, puede utilizarse para limpiar y desinfectar tablas de cortar, fregaderos y encimeras en una cocina comercial.

Peróxido de hidrógeno: También conocido como agua oxigenada, es un potente oxidante con acción biocida que abarca propiedades virucidas, bactericidas, fungicidas y esporicidas.

El peróxido de hidrógeno es una buena opción para la desinfección de superficies delicadas o sensibles al cloro, como en la limpieza de equipos médicos y electrónicos. Por ejemplo, podría utilizarse en un consultorio dental para limpiar y desinfectar instrumentos y equipos sin dañarlos.

Ácido peracético: Se trata de una mezcla de ácido acético y peróxido de hidrógeno en una solución acuosa que presenta un amplio espectro de acción. Sus propiedades incluyen actividad bactericida, fungicida y virucida, lo que lo convierte en un desinfectante muy eficaz.

El ácido peracético es efectivo en aplicaciones donde se necesita una desinfección rápida y eficiente, como en la industria alimentaria. Por ejemplo, podría utilizarse en una planta de procesamiento de alimentos para desinfectar equipos de envasado y transporte sin dejar residuos tóxicos.

Ácido láctico: Se produce a través de la fermentación de carbohidratos naturales, este ácido orgánico ligero es renovable y un excelente principio activo para detergentes desinfectantes.

Este ácido es adecuado para su uso en productos de limpieza ecológicos y amigables con el medio ambiente. Por ejemplo, podría utilizarse en un detergente desinfectante para la limpieza de pisos y superficies en hogares y oficinas, reduciendo el impacto ambiental en comparación con otros desinfectantes.

Alcoholes. El alcohol etílico es un ejemplo de los alcoholes alifáticos utilizados como desinfectantes. Con un amplio espectro de acción, posee actividad bactericida, fungicida y virucida. Es incoloro con un olor característico agradable y se evapora rápidamente, lo que lo hace muy útil en la desinfección de superficies.

El alcohol etílico es ideal para la desinfección rápida de superficies en entornos donde la evaporación rápida es deseable, como en laboratorios, consultorios médicos y áreas de preparación de alimentos. Por ejemplo, podrían usarse toallitas impregnadas en alcohol para limpiar rápidamente teclados, pantallas táctiles y otros dispositivos electrónicos en un entorno de oficina.

Características del limpiador ideal

El limpiador ideal debe ser eficaz en la eliminación de suciedad, residuos y manchas, al tiempo que respeta la integridad de la superficie tratada. Además, debe ser fácil de aplicar y enjuagar y seguro para el usuario y el medio ambiente.

Además, los limpiadores presentan una multitud de aromas o un olor neutro, en función de tus necesidades.

Principales limpiadores

La elección del limpiador adecuado es esencial para mantener un entorno limpio y seguro en la industria de la limpieza. Te mostramos los diferentes tipos de limpiadores que te ayudará a seleccionar el producto más adecuado:

Detergentes líquidos. Estos limpiadores son versátiles y eficaces para eliminar la suciedad y los residuos en una amplia variedad de superficies. Se pueden utilizar en múltiples aplicaciones, como la limpieza de suelos, paredes, encimeras de cocina o equipos industriales.

Jabones. Son agentes de limpieza fabricados a partir de grasas y aceites naturales. Son ideales para la limpieza suave de superficies delicadas como parquet, tarimas o suelos laminados, ya que garantizan una acción de limpieza eficaz sin dañarlas.

Desengrasantes o limpiadores alcalinos. Se trata de limpiadores con un pH mayor de 7 (alaclino), elimando grasa y aceites orgánicos acumulados en las superficies y equipos industriales. Son especialmente útiles en entornos de comida, desechos, talleres y áreas de producción en las que se manejan sustancias oleosas o grasas.

Desincrustantes o limpiadores ácidos. : Los limpiadores ácidos, con un PH menor que 7 son efectivos para eliminar incrustaciones minerales, óxido y residuos de cal en superficies como pisos, baldosas y equipos sanitarios. Su uso debe ser cuidadoso y siguiendo las indicaciones del fabricante, ya que pueden dañar algunas superficies si no se aplican correctamente.

Limpiadores multiusos. Están diseñados para ser utilizados en una amplia gama de superficies y materiales. Son ideales para aplicaciones en las que se necesita un producto versátil y efectivo que aborde diversas tareas de limpieza.

Limpiadores enzimáticos. Contienen enzimas específicas que descomponen la suciedad y la materia orgánica, facilitando la eliminación de los malos olores. Son especialmente útiles erradicando la fuente y causa del mal olor. Se usa habitualmente en estancias con animales y residuos orgánicos.

Agentes limpiadores y desinfectantes

Como ves, reconocer cuándo es necesaria la limpieza y la desinfección es imprescindible para saber qué agentes tienen la capacidad de acabar con la suciedad o los patógenos.

La suciedad se compone fundamentalmente de sustancias grasas (hidrófobas). Para acabar con estas es necesario el uso de un detergente, que favorece la captación y arrastre de la suciedad, en superficies y piel.

Por el contrario, para eliminar cualquier organismo nocivo, emplearemos un desinfectante. Destruyen microorganismos patógenos e inactivan los virus presentes en tejidos vivos.

Dependiendo del tipo de suciedad, patógeno o material que requieras limpiar o desinfectar, deberás usar un producto determinado. ¿Tienes dudas? No esperes en hacérnoslas llegar.

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1 comentarios

Escribe un comentario

Martrilimp 2022-08-17 12:15:21

Muchas gracias por el artículo, muy interesante y profesional.