Detergente para lavavajillas, ¿líquido o pastillas?

En este artículo te enseñamos cómo funciona el lavavajillas, los productos que necesitas utilizar para que salga la vajilla reluciente y el correcto mantenimiento de la máquina.

Laura Hernandez
Laura Hernandez | Comunicación
04/05/2022 | Actualizado: 04/05/2022 04/05/2022
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Detergente para lavavajillas, ¿líquido o pastillas?
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El lavavajillas es, sin duda, uno de los aparatos que han revolucionado la limpieza, tanto industrial como doméstica, haciéndola más sencilla. Logra lavar los platos, vasos y cubiertos, abrillantarlos y secarlos

¿Qué necesita? Básicamente, tan solo tendremos que introducir los utensilios a lavar y el producto limpiador en el cajetín de la puerta. 

Limpieza con máquina lavavajillas ¿Cómo funciona?

El lavavajillas sigue 4 pasos esenciales que dejarán tus utensilios impolutos, veamos cuáles son: 

  • Comienza llenándose de agua desde la cavidad inferior y se calienta gracias a su resistencia, ablandando los restos de suciedad y grasas de la vajilla. 
  • Ahora sí, es cuando el detergente que hemos aplicado anteriormente saldrá del compartimento y se irá disolviendo por los utensilios con ayuda de los brazos que incorpora. 
  • Tras el lavado, se vacía el agua sucia y se vuelve a llenar de nuevo de agua limpia hasta que se enjuaga por completo.
  • Finalmente, el agua para aclarar se vacía de nuevo y comienza a secar gracias al calor que se genera en su interior.  

Teniendo el proceso de limpieza claro, entenderemos mejor qué partes de la máquina entran en funcionamiento y cuál es su mejor cuidado. Por ejemplo, no deberemos bloquear los brazos con ningún utensilio, deberemos limpiar regularmente el filtro y organizar bien las bandejas para que salga reluciente. 

Productos para limpiar la vajilla eficazmente ¿Cúal es la mejor opción?

Hoy en día contamos con infinidad de posibilidades para la limpieza de los platos. Las más utilizadas son: en pastilla, cápsula, polvo o líquido. Todas son una buena opción y lavarán correctamente la vajilla, siempre y cuando hayamos elegido la fórmula correcta. Es decir, tendremos que conocer previamente el grado de dureza del agua de nuestra zona

Un agua de gran dureza está provista de minerales que se acumulan en los elementos de la calefacción, especialmente, la cal. Al utilizar un producto lavavajillas que no está indicado para aguas duras, sacaremos los platos con peor aspecto o incluso con restos de suciedad, que no ha sido capaz de eliminar. En resumen, si no utilizas un detergente lavavajillas para aguas duras, observarás dos efectos negativos: platos opacos y acumulación de cal. En Marube puedes encontrar estas formulaciones en diferentes formatos. Escoger uno u otro dependerá básicamente de tus necesidades personales, como almacenamiento o control de la dosificación. 

Un caso especial, lo presentan las vajillas con falta de abrillantado. En estos casos, independientemente de que nuestra cápsula o pastilla presente varias acciones en una, deberemos aplicar líquido abrillantador en su cajetín correspondiente. 

En cuanto al gel en líquido, igual de eficaz que el resto de soluciones, carece de especial control sobre la cantidad que tenemos que aplicar. Si aplicamos más detergente líquido del que necesita, la máquina no será capaz de retirarlo completamente. ¿Una buena solución? Opta por una dosificación en tabletas, pastillas o cápsulas hidrosolubles para el lavavajillas, que controlan extraordinariamente bien la cantidad exacta.

Debes tener especial atención en el almacenamiento del formato hidrosoluble, ya que en ambientes con humedad, pueden pegarse entre ellas o deshacerse. 

Esto es especialmente recomendado en la limpieza de la vajilla del hogar, donde la cantidad que se gasta de platos, cubiertos y vasos, dista de las necesidades industriales de hostelería o restauración. Para este segundo sector profesional, te recomendamos un lavaplatos líquido en formato grande, para suplir las necesidades de las máquinas de cocina. 

En Marube dispones de un amplísimo catálogo de lavavajillas industriales, de 1L, 6L, 20L o incluso 24L, especializados en agua dura o blanda y en necesidades básicas, como el abrillantado o las vajillas delicadas. 

Cuidado del lavavajillas, ¿Cómo y cuándo debo limpiarlo?

Hemos visto en el anterior apartado que el lavavajillas es susceptible de ir acumulando restos del propio agua, conocidos comúnmente como cal. Realizar una limpieza periódica de la máquina evitará que los platos huelan mal, que salgan opacos, o que directamente se estropee. 

 Como adelantamos al principio, deberemos limpiar el filtro, que se encuentra en la zona inferior. Aquí es donde se acumulan los restos de la comida del menaje. Tan solo tendremos que sacarlo y limpiarlo con agua y jabón de platos frotándolo por toda la pieza. Lo enjuagaremos y lo devolveremos a su ubicación. Si utilizas el lavavajillas diariamente, te recomendamos lavar el filtro una vez al mes.

Además del filtro, se deben mantener higiénicas las aspas, la goma de la puerta, las bandejas y algo tan habitual como los compartimentos del detergente y el abrillantador. Como sabemos, está preparado para limpiar todo tipo de utensilios, desde cubiertos hasta tuppers. Se tendrán que colocar correctamente en su lugar previsto, sin tocarse los unos a los otros. 

¿Qué no debemos introducir en el lavavajillas? Tenemos que tener en cuenta la temperatura a la que lava, entre 45º y 65º, los químicos y la humedad que genera. Esta combinación puede deteriorar menaje con logotipos, cubertería con mangos de madera o de acero templado, cristalería delicada y objetos de hierro antiadherentes. 

Tras utilizar el lavavajillas, te recomendamos que lo dejes abierto para que no proliferen bacterias en su interior debido a la humedad. Así mismo, es más que aconsejable que retires los restos de comida antes de meter los platos y vasos sucios. Esta simple acción evitará que se acumulen en el filtro provocando olores desagradables a posteriori. 

Los cuidados que necesita el lavaplatos son muy básicos y sencillos. Sin embargo, marcarán la diferencia entre una vajilla perfectamente cuidada y verdaderos quebraderos de cabeza por parte del consumidor. 

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